
Es asombroso como ha conseguido plasmar la esencia aviana de estos animales sin que deje de parecer un animal real, como ocurre tantas veces al emplumar un dinosaurio, y esto es algo muy a tener en cuenta al plantearse una de estas ilustraciones.


Refs.:
Hace tiempo que había leído por la red algunas referencias relativas a un descubrimiento realizado en 2008 en unas unidades de la Formación Crato (Cretácico inferior) en Brasil. Al parecer varios investigadores de la Universidad de Yale, encabezados por el paleontólogo Jakob Vinther, hallaron una pluma de unos 100 Ma de antigüedad que presuntamente conservaba el patrón de coloración original de la misma. Aunque primeramente fue considerada como residuos carbonosos producto de la acción bacteriana, Vinther propuso que aquella alternancia de bandas claras y oscuras se debía a que los melanosomas se habían conservado, lo que reforzaba su idea de que la melanina podría ser más resistente a los procesos de fosilización de lo que se pensaba. Vinther y su equipo consideran que gracias a éste y otros descubrimientos parecidos (un fósil de un ave del Eoceno en Dinamarca) los científicos tienen ahora “una manera de prever más fiable, por ejemplo, los colores originales de las plumas de los dinosaurios”.
La pluma fue analizada con un microscopio de efecto túnel, que permite llegar a visualizar cuerpos a escala atómica, y parece estar claro según Vinther que realmente se trata de melanosomas conservados.
La verdad es que de vez en cuando, a pesar del destructivo obstáculo temporal, parece que se realizan descubrimientos que (por lo menos a mí) ilusionan bastante. Por ejemplo me acuerdo de aquél hadrosaurio momificado de Dakota…
Bueno, mejor no adelanto más y dejo la referencia del artículo, que está muy interesante.
Vinther J., Briggs D. E. G., Prum R. O. & Saranthanan V. (2008) - The colour of fossil feathers, Biology Letters.



